Aldair Marroquin Aldair Marroquin Author
Title: Una Sacudida Mortal; En una mañana de 1976...
Author: Aldair Marroquin
Rating 5 of 5 Des:
  Por Alejandro Romero En una madrugada del 4 de febrero, que quizá en otro mundo posible hubiese sido como cualquier otra madrugada, pero e...

 

Por Alejandro Romero

En una madrugada del 4 de febrero, que quizá en otro mundo posible hubiese sido como cualquier otra madrugada, pero ese dia mientras la familia de Amalia Duarte dormitaba toda la tierra se sacudió, vivían en una casa un poco pequeña, ella con sus tres hijos, en aquel momento; su esposo Julio de León no estaba esa noche, él se había quedado en el predio, trabajaba conduciendo rutas urbanas.

Ellos tenían una pequeña tienda, gracias a la cual podían mantener su economía familiar. Esa madrugada empezó un violento sismo, la sra. Amalia indicó que fue el movimiento lo que les despertó, en un primer momento solo se pudieron quedar quietos y estupefactos, no pudieron hacer más que esperar. Solo observaban mientras los vidrios se resquebrajaban y objetos como repisas o muebles mal colocados caían.


En cuanto el sismo había pasado, Amalia solo tomó a sus hijos y los llevó al pequeño patio afuera de la casa, temiendo que la estructura entera de su vivienda se viniera abajo.

El siniestro les afectó considerablemente, no estaban preparados para ningún desastre ni tenían planeado nada, el caos fue total.


Por otro lado su esposo, Julio, estaba en el predio de la zona 4, y también allí sintieron los estragos del terremoto, casi cualquier cosa de vidrio se rompió y dejó una trampa en medio de la oscuridad, él en cuanto paso el movimiento se dirigió de manera rápida a su domicilio presa de un gran terror, temía que su casa se hubiese caído y que su esposa y sus hijos hubiesen quedado atrapados, tal fue su premura que ni siquiera llevo calzado, atravesó todo el espacio hasta llegar a santa fe descalzo, esto hizo que de la familia fuese el más herido, teniendo varias cortadas en los pies a causa de esto.

Si bien no tuvieron pérdidas humanas que lamentar, si tuvieron muchas pérdidas materiales; la casa donde vivían quedó desvencijada, medio derrumbada e inhabitable, la tienda con la que se ayudaban quedó arruinada, en aquellos tiempos la mayoría de productos venian en envases de vidrio, por lo cual estos se  rompieron a la hora del sismo.


Tardaron algún tiempo después del siniestro, pero lograron asentarse en un pequeño departamento, eso sí, más pequeño y modesto que su anterior vivienda, y ya no pudieron restablecer el negocio familiar.

El proceso no fue sencillo, tuvieron que tener muchas privaciones y limitaciones, pero salir adelante con esfuerzo y dedicación; en general la vulnerabilidad en los desastres, es algo que lamentablemente sigue muy presente en Guatemala, se vive en una tímida calma y tranquilidad, que no se sabe a cuánto está de caer o que tan cerca está de caer.,

Esta historia es un drama que está inserto junto al de muchas familias que vivieron este traumático evento; dentro de todo lo que cabe lamentar entre tantas muertes, hay que resaltar que muchas personas ya tiene en cuenta planes de contingencia en caso de algún desastre, también se dan preparaciones y simulacros para enfrentar estas situaciones.













Especial

Nacionales

Internacionales

Deportes

 
Top