Por Manuel Pineda
Juan Carlos Pineda siempre ha sido un amante al deporte, especificamente en la rama fútbolistica. Allá por el año 1999 ya usaba los botines para poder practicar este deporte profesionalmente, tuvo su paso por equipos como Monjas y Malacatan en segunda division, y su prime en Tipografia Nacional cuando el equipo militaba en primera division. La constante dedicacion y el amor por el deporte lo llevaron a poder posicionarse como un jugador de categoria que era imprescindible en partidos importantes. Técnicos de talla mundial estuvieron al mando del joven de 20 años para ese entonces. Aunado al amor al deporte estaba la preparacion academica la cual iba encaminada en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de San Carlos de Guatemala.
"Jugue siempre con pasión, a pesar de la competencia que tenia en ese entonces con jugadores de talla nacional, yo siempre tenía un lugar en el cuadro de Menjivar", nos compartía con una sonrisa en el rostro y los ojos brillosos al recordar esa etapa que lo marco de por vida. Su sueño era estar a nivel selección y participar de la liga mayor, pero las adversidades se hicieron presentes y tuvo que tomar desiciones dificiles en ese entonces.
El transcurrir de los años dejó marcado el paso por el deporte para Juan Carlos, y cuando creia que podía volver una lesión en su rodilla lo mando a la banca durante más de 6 meses, el trabajo estaba un poco complicado y resulta que despúes de un tiempo es despedido. Sin embargo, el paso fútbolistico le dejó ciertas amistades que en su momento le hicieron la oferta de aprender la profesión del arbitraje.
Y es ahí donde nace el deseo de impartiru la justicia dentro del terreno de juego y así poder seguir viviendo el deporte que tanto ama de cerca, "la primera vez que dirigí un encuentro, fue a niños, ahí supe que me volveria árbitro para el resto de mi vida", justo cuando le ofrecen una oportunidad como árbitro su primer encuentro deportivo fue con niños, y recordó como dió inicio él a su carrera fútbolistica.

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