“Yo a mi mamá la veía como un ejemplo a seguir”, dice Damon con una serenidad que no oculta el dolor de su reciente pérdida. Su voz, aunque firme, lleva un tono de melancolía cuando empieza a hablar de su infancia, las luces tenues del lugar iluminaban apenas su rostro.
Damon creció en un hogar marcado por la violencia. Su padre, alcohólico y adicto a las drogas, fue una constante fuente de peligro para su familia. “Mi mamá sufrió mucho, mucha violencia por mi papá”, confesó mientras su mirada se nubla, Damon, quien aún conserva la imagen de su madre como una mujer resiliente y feliz a pesar de las dificultades. “Nunca entendí cómo podía hacerlo”, agregó con admiración.
Mi verdadero yo
A medida que Damon comenzó a cuestionar su identidad de género, el miedo a la reacción de su madre lo invadió. Sabía que ella ya enfrentaba críticas de familiares conservadores por criar sola a sus hijos. “Siempre decían que ella era una mala persona, pero yo sabía todo lo que había soportado por nosotros”, comentó.
Cuando finalmente decidió hablar con ella sobre su identidad, Damon no sabía qué esperar. “Le dije: ‘Mami, no soy la hija que tú querías, soy un hombre trans’. Tenía miedo de su reacción”, relató. Pero, para su sorpresa, su madre lo aceptó sin dudar. “Me dijo que ya lo sabía”, con una sonrisa.
A pesar del apoyo de su madre, el resto de la familia no fue tan comprensivo. Familias profundamente religiosas intentaron convencerla de enviar a Damon a terapias de conversión. Estas prácticas, conocidas como ECOSIEG (Esfuerzos de Cambio de Orientación Sexual, Identidad de Género o Expresión de Género), aún no están prohibidas en Guatemala. Sabrina Martínez, investigadora de Diálogos, explicó que estas prácticas se disfrazan como mecanismos de "salvación" para las personas LGBTQ+, sin un marco legal que las prohíba en el país.
Cuando mi vida se derrumbó
Hace apenas unos meses, Damon enfrentó el golpe más duro de su vida: la muerte de su madre. “Era mi apoyo, mi compañera de lucha. Me quedé solo”, expresó. Su madre fue la única persona que siempre estuvo de su lado durante su transición, y con su partida, Damon se encuentra en una lucha mucho más solitaria.
El Observatorio por Muertes Violentas de Lambda reportó en 2023 un total de 34 asesinatos de personas LGBTQ+ en Guatemala, entre ellos 10 mujeres trans. Sin embargo, el Ministerio de Gobernación no cuenta con datos desagregados sobre la violencia hacia personas de la diversidad sexual, lo que refleja la falta de visibilidad de estos crímenes.
Un legado por seguir
Pero a pesar de su dolor, Damon no pierde de vista el legado que su madre le dejó. “Ella hablaba de mi transición con orgullo, no como una decepción como lo hacía el resto de la familia”. Ahora, su lucha por la visibilidad y los derechos de las personas trans se ha intensificado, impulsado por la memoria de su madre.
"Gracias a ella, puedo acompañar a otros y demostrar que se puede existir y resistir", concluyó Damon, consciente de la enormidad de su lucha, pero decidido a honrar a su madre a través de su activismo.
La vida de Damon es un reflejo de la realidad que enfrentan muchas personas trans en Guatemala, en un país donde los derechos y las protecciones para la diversidad de género aún están en una etapa muy inicial. Con la pérdida de su madre, Damon ahora debe enfrentarse a esa realidad sin su mayor apoyo, pero lo hace con la fuerza que ella le enseñó, con la convicción de que no está solo en esta lucha por existir en un mundo que aún se resiste a aceptarlo.