Desde el 1 de junio de 2022 una mujer con iniciativa a cambiar la vida de perros y gatos que, desprotegidos, viven en las calles de la ciudad se ha centrado en rescatar, cuidar y, sobre todo, encontrarles un hogar. Este movimiento, liderado por Kristel Palencia, tiene un nombre que hoy resuena con fuerza en la comunidad: DOGAT.
Kristel, una joven con un profundo amor por los animales, comenzó este proyecto con una misión clara: hacer que los animales que no tienen dueño pudieran tener una vida digna. "Todo comenzó con un impulso de ayudar. Vi tanto sufrimiento a mi alrededor, tantos perritos y gatitos sin hogar, y supe que algo tenía que hacerse", comenta Kristel, cuya pasión por los animales la llevó a dejar atrás su vida cotidiana para dedicarse por completo a esta causa. A través de DOGAT, no solo rescatan y alimentan a estos seres indefensos, sino que también brindan formación y herramientas para que otros puedan involucrarse de manera más activa en el bienestar animal.
Una de las principales actividades que realiza DOGAT es la organización de convocatorias para alimentar a los animales de la calle. Cada semana, un grupo de voluntarios se reúne en puntos específicos de la ciudad con el objetivo de llevar comida a perros y gatos que luchan por sobrevivir en condiciones extremas.
Las donaciones de alimentos son fundamentales para esta tarea, y es aquí donde Kristel ha logrado convocar a una red de colaboradores dispuestos a contribuir en todo lo que puedan. La comida que se distribuye no solo satisface la necesidad básica de los animales, sino que también les brinda una oportunidad de salud, pues muchos de ellos, al estar desnutridos, enfrentan enfermedades que podrían ser fatales sin atención.
Pero la labor de DOGAT no termina con la alimentación. Kristel y su equipo han puesto en marcha diversas actividades de rescate, donde no solo recogen a los animales, sino que también les brindan atención veterinaria básica. Los voluntarios se encargan de bañar y limpiar a los perros y gatos, y en muchos casos, incluso les proporcionan tratamiento médico por donaciones que reciben por patye de las personas que desean ayudar a esta causa.
El objetivo es dejarles una nueva oportunidad para ser adoptados y tener una vida feliz en un hogar. "Es impresionante ver cómo un animal que ha pasado por tanto sufrimiento, al recibir cuidados, se transforma. La energía cambia, la esperanza se enciende", explica Kristel con emoción.
Además de los rescates y las jornadas de alimentación, DOGAT ofrece cursos sobre primeros auxilios para animales. En estos talleres, los voluntarios y la comunidad en general aprenden a tratar emergencias básicas en animales, como heridas o intoxicaciones, y cómo brindarles una atención adecuada antes de que puedan ser atendidos por un veterinario. Estos cursos son esenciales, ya que no todas las personas tienen conocimientos sobre el cuidado de animales en situaciones de emergencia, y estos talleres contribuyen a crear una comunidad más responsable y preparada.
El trabajo de DOGAT es completamente basado en el voluntariado y las donaciones, lo que significa que cada acción, cada rescatado y cada jornada de alimentación depende de la solidaridad de las personas que creen en esta causa. A lo largo de estos dos años, Kristel ha logrado movilizar a cientos de personas, desde jóvenes hasta adultos mayores, todos con un mismo propósito: mejorar la vida de los animales de la calle.
Lo más gratificante para la fundadora de DOGAT es ver cómo las personas que se han unido a la causa no solo ayudan en las actividades, sino que también adoptan una nueva forma de pensar sobre la importancia de cuidar a los animales. "Cada voluntario, cada donante, se convierte en parte de una familia, y lo más bonito es ver cómo muchos de ellos luego adoptan a los perros o gatos que rescatamos. Eso es lo que nos impulsa a seguir", dice Kristel, sonriendo al recordar las muchas adopciones que han logrado.
A pesar de los desafíos que enfrentan —como la escasez de recursos o la falta de apoyo institucional— DOGAT sigue adelante con su misión. La fundadora es consciente de que aún queda mucho por hacer, pero su determinación es más fuerte que nunca. "Mientras haya un animal necesitado en las calles, nosotros vamos a seguir luchando por ellos", dijo Kristel Pineda.