El proyecto del puente a desnivel con más de 2 años en construcción, sobre la Avenida Petapa, en Zona 21, se ha convertido en un símbolo de la lentitud burocrática y los retos de infraestructura en la ciudad.
Anunciado como una solución para el congestionado tráfico de la zona, el proyecto ha enfrentado múltiples retrasos y complicaciones, dejando a los residentes y automovilistas con más preguntas que respuestas.
A casi tres años de iniciado, el avance es escaso, lo que ha generado frustración y un creciente escepticismo sobre si alguna vez se completará. En este reportaje, exploramos los factores detrás de esta demora y las implicaciones para la movilidad en la zona.
Esto avanza a paso de tortuga, dejando a su paso un mar de frustración entre los vecinos y conductores.
Prometido como una solución a los embotellamientos crónicos, este proyecto, que ya lleva casi tres años en marcha, aún no ha llegado a la mitad de su desarrollo.
La constructora CEBCO ha estado al frente del proyecto del puente a desnivel desde su inicio, pero su avance ha sido notablemente lento, generando preocupación y frustración entre los habitantes de las zonas aledañas.
A pesar de las promesas iniciales de una finalización rápida, el proyecto, que se prometía como una solución a los congestionamientos crónicos.
Uno de los principales problemas que ha enfrentado CEBCO es la falta de coordinación con el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), así como con las autoridades locales.
Esta falta de alineación ha llevado a interrupciones en el trabajo, desviaciones en el cronograma y, en última instancia, a una percepción de desorganización.
Las complicaciones con el suministro de materiales y las dificultades en la planificación han contribuido a que el proyecto se estancara, dejando a la comunidad en un estado de incertidumbre.
La falta de comunicación efectiva por parte de CEBCO y el CIV respecto a los motivos detrás de los retrasos ha alimentado la desconfianza.
Los vecinos han expresado su frustración ante la falta de actualizaciones sobre el progreso de la obra. “Esperábamos que esto mejorara el tráfico, pero cada día es peor”, comentó José Ponce, reflejando el sentir de muchos que dependen de la Avenida Petapa para sus desplazamientos diarios.
A su vez, el CIV ha sido criticado por su aparente falta de supervisión y control sobre el proyecto. La entidad, encargada de garantizar que se cumplan los plazos y estándares de calidad, ha recibido cuestionamientos sobre su capacidad para gestionar grandes obras de infraestructura.
La percepción es que la burocracia y la ineficiencia han jugado un papel crucial en los retrasos del puente.
Mientras tanto, la comunidad sigue esperando respuestas concretas y un compromiso real tanto por parte de CEBCO como del CIV.
La necesidad de soluciones efectivas se hace cada vez más urgente, ya que el tráfico en la zona continúa empeorando. La esperanza es que, con un mayor nivel de coordinación y transparencia, este proyecto finalmente pueda alcanzar su objetivo: mejorar la movilidad y calidad de vida en la zona.
La constructora CEBCO, encargada del proyecto, ha enfrentado varios desafíos significativos. Entre ellos se encuentran:
Problemas de Suministro: La escasez de materiales y las dificultades logísticas han demorado el avance de la obra. En varios momentos, se han reportado interrupciones debido a la falta de cemento y otros insumos esenciales.
Personal de la constructora CEBCO expresó” La complejidad del diseño del puente ha presentado obstáculos inesperados. Modificaciones en los planos originales y la necesidad de realizar estudios adicionales han llevado a una revisión del cronograma”
Condiciones Climáticas: Las lluvias intensas y las condiciones climáticas adversas han afectado el trabajo en el terreno, provocando paradas en la construcción y afectando el progreso.
El Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) ha sido criticado por su aparente falta de supervisión en el proyecto. Aunque el CIV es responsable de asegurar que los proyectos se desarrollen conforme a los plazos y estándares de calidad, los retrasos han suscitado cuestionamientos sobre su gestión. La falta de información clara y actualizaciones periódicas ha dejado a los ciudadanos con un sentimiento de desconfianza hacia ambas entidades.
Impacto en la Comunidad
El impacto de estos retrasos va más allá del simple inconveniente. Los embotellamientos han aumentado, generando un efecto dominó que afecta la economía local y la calidad de vida de los residentes. Muchos conductores que diariamente utilizan la Avenida Petapa se ven obligados a buscar rutas alternativas, lo que a menudo resulta en mayores tiempos de viaje y estrés.
Con la creciente presión de la comunidad y la necesidad de una solución efectiva, los ojos están puestos en CEBCO y el CIV.
Se espera que ambas entidades se reúnan para establecer un nuevo cronograma de trabajo que contemple los retrasos y busque avanzar en la construcción de la infraestructura prometida.
La esperanza es que, con una mejor coordinación y transparencia, el puente a desnivel finalmente cumpla con su propósito de mejorar la movilidad y calidad de vida en Zona 21.
El puente a desnivel en la Avenida Petapa representa no solo una solución de infraestructura, sino también una oportunidad para reflexionar sobre la importancia de la gestión eficiente en proyectos públicos. La comunidad de Zona 21 espera que, con un esfuerzo renovado y compromiso por parte de CEBCO y el CIV, este proyecto finalmente vea la luz al final del túnel.
Según un ingeniero con experiencia en proyectos de infraestructura, “los retrasos en la construcción del puente a desnivel se deben a una combinación de problemas logísticos y falta de coordinación entre las partes involucradas”.
Este profesional subraya que la planificación y la supervisión son clave para evitar situaciones como la que se vive actualmente en la Avenida Petapa.
Según Agencia Guatemalteca de Noticias AGN “La construcción de esta obra, ubicada en la 53 calle de la zona 12 estaba pausada; sin embargo, la cartera dio a conocer que se concilió con la empresa CEBCO, contratista a cargo del proyecto, para optimizar, completar y entregar la obra el 31 de octubre de 2024”.
La Avenida Petapa es una de las arterias principales de la ciudad, y su alto flujo de tráfico, tanto de vehículos particulares como de transporte público, ha generado embotellamientos constantes, especialmente en horas pico.
En una publicación de el Diario de Centro América del 4 de junio del presente año dieron a conocer
“Tienen hasta el 31 de octubre, que es cuando se vence el plazo administrativo del contrato para hacer la obra. Si se incumple, se seguirán los pasos que preceptúa el acuerdo”, explicó Alvarado.
Finalmente, se indicó que con el fin de verificar que el compromiso se satisfaga y, de ser necesario, tomar acciones correctivas, el MISIVI supervisará de manera constante e independiente la realización de lo pactado, para asegurar que cada quetzal destinado a la infraestructura se invierta correctamente”
Por su parte, CEBCO “expresó su agradecimiento a las autoridades por el apoyo y compromiso a favor del bienestar de los guatemaltecos, y recalcó que este plazo, lejos de ser limitante, representa un desafío que asumen para terminar este y otros proyectos que tienen a su cargo, los cuales “serán entregados con la más alta calidad”.
La constructora también resaltó que este proyecto es solo una parte de una serie de obras que tienen en marcha, las cuales buscan mejorar la infraestructura del país. CEBCO reafirmó su intención de llevar a cabo estos proyectos con la más alta calidad, utilizando materiales duraderos y prácticas constructivas eficientes, para así contribuir al desarrollo sostenible de Guatemala.
Sonia Argueta Policía de tránsito “Esperamos como vecinas de la zona que pronto termine porque ya casi tres años de construcción y lo único que hace es afectar a todas las personas que transitan acá”
Vecino “De por gusto esto, porque más afecta y aparte que al paso que van nunca se va a terminar, primero se roban todo el material y ellos no avanzan en nada”
Estas son las declaraciones de las personas que día a día pasan en donde se está realizando el proyecto.
En conclusión, el puente a desnivel en la Avenida Petapa simboliza tanto la necesidad de modernización de la infraestructura de Guatemala como los retos que enfrenta su implementación.
A pesar de los prolongados retrasos y la frustración de la comunidad, CEBCO se ha comprometido a transformar este desafío en una oportunidad para mejorar la calidad del proyecto.
La colaboración entre la constructora y el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda será crucial para garantizar que la obra no solo se complete, sino que también cumpla con las expectativas de los guatemaltecos.
A medida que la comunidad sigue vigilante y espera actualizaciones sobre el progreso, la esperanza persiste: que este puente a desnivel sea, al fin, una realidad que facilite la movilidad y contribuya al desarrollo de Zona 21.
Con cada día que pasa, la necesidad de soluciones efectivas se hace más urgente, mientras la comunidad espera respuestas concretas y un compromiso real por parte de la constructora y las autoridades involucradas.