Por Aldair Marroquín
Las intensas lluvias en Guatemala han provocado una crisis en la infraestructura vial, con más de 600 carreteras dañadas por deslizamientos, caídas de árboles y derrumbes. Según el informe 257 de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), "se registran 622 carreteras afectadas en el territorio guatemalteco durante la presente época de lluvias".
Los departamentos de Guatemala, Sacatepéquez, Huehuetenango, Sololá y Quetzaltenango también presentan altos niveles de afectación, Pero la situación en Escuintla es delicada, ya que limita el comercio que depende de esta conexión con la ciudad capital y el sur, afectando tanto al transporte comercial como al tránsito de personas que dependen de esta ruta.
La saturación de los suelos en la región ha incrementado el riesgo de nuevos deslizamientos, y la situación se agrava con el pronóstico de lluvias continuas en los próximos días.
La respuesta del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) y de otras instituciones del Sistema CONRED se enfrenta a un obstáculo clave: el CIV reporta una baja ejecución presupuestaria, con apenas "12.33% del presupuesto asignado" ejecutado hasta el momento, en comparación con el 18.45% del año anterior. Esta situación limita los recursos para atender rápidamente las zonas afectadas.
"Las lluvias pronosticadas pueden continuar afectando la red vial en distintas áreas", advierte el Ministerio de Comunicaciones en su último comunicado, señalando que el equipo trabaja en la remoción de material y regulación del tránsito vehicular en puntos críticos, incluyendo la ruta de Escuintla.
Los recursos actuales no son suficientes para restaurar todas las rutas con la urgencia requerida. El enfoque principal del CIV este año ha sido el mantenimiento de caminos rurales y puentes, a los que ha destinado más de Q46 millones, según el informe de ejecución presupuestaria. La falta de atención a la red vial primaria ha dejado vulnerables las rutas principales, que comunican áreas urbanas con zonas rurales.
La situación ha generado preocupación en diferentes sectores del país. Juan Carlos Zapata, director ejecutivo de FUNDESA, ha expresado su preocupación, enfatizando que "el presupuesto de comunicaciones es muy bajo y no responde a las necesidades reales de la población". Para las comunidades rurales de Escuintla y otras áreas afectadas, esta situación limita sus actividades cotidianas y el acceso a insumos básicos, poniendo en evidencia la necesidad de mayor inversión en infraestructura.
Provial también ha hecho un llamado a la población para que tome precauciones al conducir por estas zonas afectadas. En sus comunicados, recomienda a la población "revisar su vehículo antes de salir, no conducir a altas velocidades y encender las luces de su vehículo ante la presencia de lluvias".
Los ciudadanos pueden reportar cualquier situación de emergencia al 119 de CONRED y al 1520 de Provial para recibir orientación y asistencia en carreteras bloqueadas. La actual temporada de lluvias ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura vial en Guatemala, especialmente en rutas estratégicas como la carretera de Escuintla.
Con más de 600 carreteras y 66 puentes dañados, es urgente un plan de emergencia que no solo aborde las necesidades inmediatas, sino que fortalezca la red vial para enfrentar futuros desastres naturales.