El impacto social de la migración en Guatemala
La migración y las familias guatemaltecas
La migración, un fenómeno persistente en Guatemala, causando estragos en el seno de las familias, separándolas en busca de mejores oportunidades.
Desde 2019, la migración ha ido en aumento, alcanzando un pico en 2023 con más de 10 millones de personas migrantes, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). La situación económica, la falta de empleo y la inseguridad son algunos de los factores que han impulsado a muchos guatemaltecos a emigrar, explica el Sociólogo, Sebastián Arana. Familias guatemaltecas, como la de Abigail Ligorria, quien ha experimentado la dura realidad de ver partir a su madre.
Los datos del INE reflejan el crecimiento del flujo migratorio, con 10,754,026 personas migrando en 2023, de las cuales 4,676,500 son mujeres y 6,077,526 son hombres. Aunque muchos migrantes logran enviar remesas a sus familias, contribuyendo al sustento económico, esto no compensa la ausencia física y emocional que experimentan los miembros de la familia que se quedan en Guatemala.
La historia de Abigail Ligorria es solo una entre muchas en Guatemala. Su madre decidió migrar, lo que provocó un cambio drástico en la dinámica familiar. “Fue un proceso muy difícil”, explica Abigail, quien ahora se encarga de muchas de las responsabilidades que antes asumía su madre, desde las tareas del hogar hasta el cuidado de su familia.
Esta carga adicional ha generado tensiones, especialmente considerando que la relación entre su padre y sus hermanos es complicada. La ausencia de su madre no solo significa una falta de apoyo físico, sino también emocional, y ha obligado a Abigail a convertirse en la intermediaria en los conflictos familiares.
“Ya siendo ella una señora de 50 años y meter toda su vida en una maleta e irse, lo admiramos demasiado porque no cualquiera lo hace", señala Abigail, a pesar de estas dificultades, la experiencia ha influido en los hijos de manera positiva. Además, el apoyo económico que reciben de su madre les ha permitido emprender y mejorar su situación financiera. Gracias a esto, logran reunirse con ella cada seis meses, un momento muy esperado para la familia.
Organizaciones como la Casa del Migrante intentan mitigar las consecuencias de la migración, ofreciendo apoyo a migrantes y sus familias. La asistencia jurídica y psicológica, así como los cursos de formación profesional, son esenciales para ayudar a estas familias a enfrentar los desafíos de la separación.
La migración continuará siendo una realidad en Guatemala mientras las condiciones económicas no mejoren significativamente. Las historias como la de Abigail Ligorria subrayan la importancia de abordar no solo los aspectos económicos de la migración, sino también sus profundos impactos sociales y emocionales.