El fotoperiodismo en Guatemala enfrenta desafíos significativos, en gran parte debido a las precarias condiciones laborales, la inseguridad, y la violencia dirigida hacia los periodistas. Estos problemas han generado una brecha laboral considerable, afectando a quienes se dedican a documentar la realidad del país a través de la fotografía.
Según el Observatorio Centroamericano de Violencia Laboral, la brecha salarial es un reflejo de la desigualdad económica y social en Guatemala, y los fotoperiodistas no son la excepción.
A menudo, estos profesionales trabajan sin contratos formales, lo que los deja desprotegidos y vulnerables a la explotación. Además, la falta de reconocimiento legal adecuado agrava su situación, limitando sus ingresos y estabilidad laboral.
En este contexto, la historia de Esdras Batz, un fotoperiodista y activista guatemalteco, ilustra los retos y la pasión que implica dedicarse a esta profesión en Guatemala. Esdras comenzó en el fotoperiodismo impulsado por su deseo de contar historias invisibilizadas y documentar las luchas sociales y la resistencia de las comunidades indígenas.
A lo largo de su carrera, ha enfrentado situaciones de alto riesgo, tanto físicas como emocionales, especialmente en contextos de conflicto.
Fotografía tomada por E.Batz
Esdras enfatiza la importancia de la objetividad en su trabajo, aunque reconoce el reto de equilibrar sus convicciones como activista con la necesidad de representar la realidad de manera justa.
Sus fotografías no solo capturan momentos críticos, sino que también buscan dar voz a quienes no la tienen, contribuyendo así al cambio social y a la lucha por la justicia en Guatemala.
A nivel de ingresos, los fotoperiodistas en Guatemala pueden ganar entre Q2,000 y Q8,000 por proyecto, dependiendo de la magnitud y la duración del trabajo. Sin embargo, Esdras señala que su trabajo está más ligado a su activismo que a la búsqueda de ganancias económicas, reflejando la naturaleza muchas veces altruista de esta labor en el país.
Jimmy Torres, un fotógrafo de bodas y eventos en Guatemala, comparte una historia similar de pasión convertida en profesión.
Comenzó en la fotografía como un hobby, pero su habilidad para capturar emociones y momentos únicos en eventos importantes lo llevó a profesionalizarse. Jimmy destaca la emoción y la conexión entre las personas como los aspectos más gratificantes de su trabajo.
Los ingresos para un fotógrafo de bodas en Guatemala pueden variar entre Q5,000 y Q15,000 por evento, dependiendo de factores como la duración del evento, el número de sesiones, y los paquetes ofrecidos. La demanda suele aumentar durante la temporada alta de bodas, entre mayo y septiembre.
Tanto en el fotoperiodismo como en la fotografía de eventos, los profesionales en Guatemala enfrentan desafíos laborales significativos, pero también encuentran en su trabajo una fuente de satisfacción y un medio para contribuir a la sociedad. La brecha laboral y las condiciones de inseguridad siguen siendo problemas críticos que deben abordarse para garantizar un entorno más justo y seguro para estos fotógrafos.