Poeta y Educador
La lectura te
indica el camino correcto
Es una tarde de
jueves, el tráfico en la ciudad capital ya es visible, el camino hacia la
Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) es un tanto difícil, sin embargo,
nos presentamos en las instalaciones del edificio de Bienestar Estudiantil,
lugar donde en el segundo nivel nos encontramos con el Doctor en Comunicación
Social, egresado de esta misma casa de estudios. Oriundo del oriente del país,
específicamente de Chiquimula, escritor y poeta, docente en áreas como
Filosofía y Géneros Periodísticos, el Doctor Gustavo Adolfo Bracamonte.
La Biblioteca
Flavio Herrera es el lugar que nos permite sostener una charla, su voz en tono
grave nos empieza a dar de primera mano, la historia del profesional y
académico, quien fungiera como director en dos ocasiones de la Escuela de
Ciencias de la Comunicación (ECC) de la Usac. Desde que ingresamos al lugar en
mención se nota que las personas lo saludan, le conocen y entabla uno que otro
estrechón de manos con algunos alumnos que han recibido su catedra.
Una de sus
primeras expresiones muy llamativas fue “En general no se lee, ni narrativa ni
poesía”, y es que en cuestión de literatura y poesía el doctor tiene un amplio
conocimiento y basta experiencia para referirse al tema. Un hombre de tierra de
poetas como Ismael Cerna (Poeta Revolucionario), Raúl Mejía González y a quien
conociera personalmente Humberto Mortamencos (4to. Poeta laureado de américa),
de ahí parte el escribir su primer libro que fue “El sueño de Juventud”, mismo
que ser refiere a poesía de Chiquimula.
Cabe resaltar
que el poeta va cambiando su estilo o su gusto de escritura por los
conocimientos nuevos adquiridos, claro ejemplo fue que cuando conoce a Otto
Rene Castillo (Poeta Revolucionario), es donde su estilo pasa a ser la poesía
revolucionaria, esto como ejemplo de Castillo quien fuera referente como
personas que querían un cambio en nuestro país.
A partir de ahí el estilo fue cambiando, nacen textos como “9 poemas”, dan inicio etapas como la poesía amorosa, la poesía erótica y la poesía existencialista sobre la problemática del ser humano a nivel mundial. La responsabilidad de la docencia no se hacia esperar y mientras la entrevista avanzaba se le notaba un tanto preocupado por llegar puntual a impartir su catedra, misma docencia que en cierto momento lo llevo a sufrir persecución en el departamento de Huehuetenango, llegando a instancias donde tuvo que estar exiliado en Honduras. Los tiempos eran diferentes a los actuales pero la responsabilidad profesional no merma.
Dentro de sus
etapas políticas lo vimos en dos ocasiones como director de la ECC, siendo
representante estudiantil y docente fue donde sus aportes en orden literario lo
llevaron a tomar dicho cargo, las inquietudes literarias y el liderazgo que en
cierto momento lo llevara incluso a fundar el “Circulo Literario” o bien “El
club de Lectura” que hace unos días cumplió 10 años de su reinicio, concluyo en
la decisión que podría ejercer la dirección.
Con este amplio
conocimiento y la amplia experiencia conlleva que ese recorrido permita
visualizar que en algún momento los cambios dentro de la ECC son necesarios, en
este siglo XXI se necesita otra escuela ya que la que ahora tenemos es
obsoleta, el problema es que vivimos la frase del poder por el poder, muy
serenamente menciona que la ECC que debemos de tener es una contemporánea que
se vaya con las nuevas tecnologías.
El consejo puro,
sano y sincero que le deja a las nuevas generaciones estudiantiles es que nos
autoformemos, que no esperemos encontrar en el salón de clases la solución a
los conflictos mundiales, que leamos literatura y que seamos personas con
criterio, que busquemos el poder para servir. Un fuerte saludo nos despide del
doctor, se levanta y saluda a un grupo de alumnos que hacían tareas en la
biblioteca. Otro día mas de catedra y a seguir formando el futuro de Guatemala.