LOS DESAFÍOS DE SER ARBITRO EN GUATEMALA
Desde sufrir las condiciones climáticas hasta culturales en el ejercicio de su profesión es el diario vivir de un árbitro en Guatemala, pero ante todas estas dificultades salen avantes concretando juegos de fútbol en todas sus denominaciones. Hoy en Guatemala ser árbitro no se trata solo de un concepto para hombres pues también lo aplican las mujeres, una profesión que para muchos es odiada, para otros es un sentimiento el poder ejercerla.
Guatemala cuenta con 32 árbitros que son gafete FIFA (Federación Internacional de Futbol Asociación), de estos la tercera parte son mujeres, información que devela que el gusto por ejercer dicha profesión es muy grande. Pero no solo contamos con árbitros federados o colegiados, la mayor parte de las ligas amateur en Guatemala cuentan con silbantes que ejercen esa profesión, algunos ya retirados, otros con la experiencia previa en la federación y algunos otros que no estudiaron pero en la práctica aplican sus técnicas.
Foto tomada de FEDEFUT
Para Ingrid Mazariegos el jugar fútbol por mucho tiempo la llevó a que uno de sus retos y metas fuera el convertirse en árbitro, “al principio fue difícil ya que los equipos masculinos no les gusta que una mujer imparta sus reglas, pero al ver mi trabajo se fueron abriendo muchas puertas”, expresó. Una profesión que inició a los 35 años en Árbitros e Instructores de Fútbol (AIF), y que hoy la ubican en ligas de fútbol 7 y algunas actividades interdepartamentales, siempre tuvo sus riesgos.
“Recuerdo que en una cuadrangular interaldeas, un jugador en el calor de juego agredió a un contrario por lo cual tuve que expulsarlo, al hacerlo se me acerco y me escupió la cara”, indicó Mazariegos, quien agrega que es un deporte y un trabajo muy bonito, te ayuda a formarte como persona y ser humano moldeando tu carácter.
Dentro de los gustos que da el fútbol es poder ganar, pero también hay que saber perder, “uno de los mayores defectos del futbolista es creer que el árbitro es perfecto, hay que saber que algunos errores son más evidentes pero también es un ser humano”, comentó Ángel Fuentes, jugador en el Campo de Marte y en categorías menores del Aurora F.C.
“Estoy convencido que hay alguno que no son buenos (árbitros), pero me enseñaron que un partido se gana con goles, no discutiendo” agregó Fuentes, al referirse que el fútbol no es totalmente perfecto, y uno de los buenos hábitos que le inculcaron fue el respeto hacia el árbitro y eso lo llevo a conseguir tranquilidad en sus partidos y a disfrutar del deporte.
El colegio nacional de árbitros de Guatemala ha formado a un sinfín de silbantes, este nace como un ente organizado en 1935, este medio intento acceder al colegio para obtener información oficial pero debido a que en la sede no se encuentran los directivos todos los días, no pudieron proporcionarnos detalles. La Federación Deportiva Nacional de Fútbol de Guatemala (FEDEFUT), así como, el colegio son los dos únicos entes encargados y autorizados para preparar árbitros en Guatemala y poder darles representación a nivel internacional.
Por su parte Salvador Estayul inició en 2007 en la federación, y es ahí donde inicia el gusto completo por la profesión, los sueños más grandes han sido el poder dirigir en un mundial, “siempre soñé con llegar a nivel internacional, a pesar de mis esfuerzos solo logre alcanzar el dirigir a nivel nacional”, indicó. Las agresiones están siempre presentes, pero entre mis anécdotas surge que en zona 21”me amenazaron, me mostraron arma de fuego y con esa presión tuve que seguir trabajando, es algo que le enfría los sentidos a cualquiera”, comentó, que esta fue una de las peores experiencias vividas.
“El único apoyo que se recibe de la federación o del colegio, es el pago por cada encuentro, de lo contrario uno mismo paga una cuota para poder ser parte de ellos”, indicó Salvador al ser consultado por los beneficios de pertenecer a estos dos entes. Una profesión sin duda muy arriesgada pero el carisma y el amor hacen que se vuelva una labor muy bonita.